“Vivir sin sol no es para tanto, es mucho peor no llegar a fin de mes”

Son tiempos difíciles para los exiliados. David Martínez (1984), diseñador gráfico nacido en Granada y cantante del grupo RapMonkeys, fue uno de los tantos jóvenes que en los últimos años decidieron probar suerte fuera de España. Actualmente David vive en Manchester, donde ocupa una pequeña habitación compartida en las afueras del centro urbano. Aunque ha ejercido como diseñador gráfico en agencias como The Love Comes (Barcelona) o Directa&Mente (Madrid), ahora, como tantos españoles en el extranjero, trabaja como lavaplatos para llegar a final de mes, con la firme intención de afianzar el idioma y, quién sabe, algún día poder regresar a España con la ilusión del que se sabe de vuelta a casa. David recibe nuestra llamada por Skype y nos atiende con amabilidad. Además, parece que se está adaptando bien a la cultura, porque antes de empezar se disculpa por el retraso de cinco minutos: «Es que es la hora del té, y uno ya ha adquirido la costumbre», me comenta divertido.

Inkee: Has trabajado para marcas notorias como Knorr, Coca-Cola y Ono, ¿cómo es para un diseñador adaptarse a los plazos de entrega del mundo empresarial? ¿Has encontrado el equilibrio entre realizar un trabajo del que te sientas orgulloso y hacerlo a toda prisa?

David: Bueno, creo que los plazos de entrega son la cara y cruz del diseñador de hoy en día. Por una parte te fuerzan a ser eficaz y, por otra, no te permiten saborear tu trabajo. Por desgracia estos plazos suelen ser cortos o muy cortos, así que generalmente te ves obligado a ir al grano y la investigación suele quedar en casa, no en la oficina, lo cual es una pena. Lo normal es que me sienta orgulloso de un trabajo si le he dedicado el tiempo y el cariño que éste necesita, pero también me puedo sentir satisfecho si he logrado cumplir un objetivo en el menor tiempo posible, aunque es probable que en este último caso no me haya sentido orgulloso del resultado final, sino más bien del proceso y de la agilidad que he desplegado para completarlo.

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Naciste en Granada, pero empezaste estudiando ingeniería industrial en Málaga; después diste un giro inesperado volviendo a Granada para empezar con Bellas Artes, pero te acabas licenciando en Barcelona, y enseguida recalas en Madrid para empezar a ejercer como diseñador. Y ahora, después de todo el lío, Manchester. ¿Qué es lo que te ha aportado viajar? ¿Es cierto que al final somos todos ciudadanos del mundo o has encontrado muchas diferencias entre los lugares en los que has vivido?

En todos estos años, yendo de un lado para otro, he podido observar diferencias obvias entre andaluces, catalanes, madrileños y mancunianos, por no decir la de otra mucha gente de cualquier nacionalidad que he conocido por el camino, pues este tipo de ciudades atrae gente de cualquier parte. Viajar me ha aportado precisamente eso: una infinidad de puntos de vista los cuales he podido asimilar como propios y aplicar a todos mis trabajos. No obstante, hay fórmulas que funcionan en casi todas partes por igual; es sorprendente ver cómo se ha estandarizado todo, hasta un punto que escuchas la radio en Inglaterra y en España y te das cuenta que el formato es idéntico. Con la televisión o la publicidad ocurre exactamente igual. A todos nos mueve el mismo tipo de sentimientos y estas fórmulas están totalmente enfocadas a despertar en nosotros dichos impulsos.

La mayoría de españoles que ha decidido emigrar al extranjero, y especialmente al Reino Unido, pasa por un periodo de aclimatación en el que no suele ejercer de lo suyo. Ya se ha hecho familiar entre los exiliados el término kitchen porter… Después de trabajar para las grandes marcas, ¿cómo sienta eso de llegar y fregar platos de mañana a noche? ¿Qué te motiva para seguir?

Si al llegar a otro país tienes la suerte de encontrarte a alguien que ha recorrido ese camino antes que tú y decide guiarte un poco, lo primero que te va a decir es que hay que empezar desde abajo, para poco a poco ir subiendo peldaños hasta alcanzar tus objetivos. No sólo consiste en dominar un idioma apropiadamente —lo cual puede llevarte varios años—, también se trata de conocer sus costumbres, aprender mediante la observación y la interacción cómo se tratan entre ellos. Una integración correcta también puede llevarte un largo tiempo, pero es esencial en este camino.

Empezar con un trabajo de poca responsabilidad como kitchen porter, cleaner, o cheff assistant —entre otros— puede allanarte este camino en el que no van a exigirte un perfecto idioma, y a la vez vas a poder aprender todo lo mencionado anteriormente, mientras ganas un sueldo y vives con una tranquilidad económica que te permite seguir concentrado en avanzar. Igual te frustras en un momento puntual, pues a simple vista esto puede parecer un paso atrás en tu carrera, sin embargo existen diferentes señales en tu día a día que te demuestran que vas en la dirección correcta, una conversación bien llevada en tu nuevo idioma, un hábito nuevo que has adquirido (como decir gracias al conductor de autobús al salir del vehículo), o cuando un extranjero te dice que está impresionado de que hables tan bien su idioma cuando él no sabría ni decir “hola” en el tuyo. Son señales de que estás subiendo los peldaños que un día te llevarán a conseguir tus objetivos. Sin duda lo que me motiva es no tener nunca la sensación de estar parado, procuro no quedarme demasiado tiempo en mi zona de confort y así lo que consigo no es abandonarla, sino hacerla cada vez más amplia, multiplicando sin duda mis posibilidades de éxito.

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¿Es para tanto lo de vivir sin sol?

Para nada, es mucho peor vivir sin llegar a fin de mes.

Como sabes, una de las novedades que presentará Inkee próximamente es la creación de una plataforma de artistas y artesanos, que podrán realizar sus propios diseños para que puedan pedirse junto al álbum de recuerdos. ¿Encuentras que se ha universalizado el mundo del diseño en los últimos años con la irrupción de las nuevas herramientas? ¿Para bien o para mal?

Es muy complicado responder a esto. Por un lado, veo que el diseño cada vez atrae a más gente, pues como bien dices las nuevas herramientas otorgan unas facilidades nunca antes vistas para que cualquier persona, con un mínimo de conocimientos, sepa lo que hace. Esto lo veo muy positivo, pues gracias a esto el diseño no puede hacer otra cosa que crecer. Por otra parte, el mundo del diseñador sigue siendo muy desconocido, empezando por los propios empresarios que contratan a estos diseñadores, cometiendo el gran error en muchas ocasiones de instrumentalizarlos, convirtiéndolos en puras herramientas, y en mi opinión desaprovechando por completo su creatividad. Y esto sin duda es negativo. Por último creo que la modernización en el mundo del diseño nos va a permitir cada vez más llegar a cada usuario de manera directa, con lo cual ya no estás diseñando para una gran masa de personas con gustos diferentes, sino que estás acotando tu diseño al gusto específico de cada cliente, esto sin duda es el aspecto más positivo que puede aportar en un futuro el uso de estas nuevas herramientas.

Venga, dinos qué harías si tuvieras un Inkee en tus manos, y a quién se lo regalarías. No vale pestañear, respuesta instintiva…

Pues sin pestañear le regalaría uno a cada buen amigo que he conocido en cada ciudad y quienes me han dado el impulso necesario para seguir hacia adelante. Pues aunque los caminos se dividan siempre habrá algo en común entre todos ellos: los recuerdos.

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